El hilo más intenso de la memoria
DOI:
https://doi.org/10.7764/tl67220-222Resumen
La medida cronológica del tiempo es una ficción. Lo es porque el tiempo es multiforme, nunca lineal, sin principio ni fin. Transcurre de espaldas a cualquier cronología pero, en el interior de esta clasificación convencional del tiempo —sus códigos y sus signos— se escriben las huellas que establecen los sucesos. Allí se fijan los hitos que marcan puntos de inflexión para trazar la línea histórica establecida por los pactos sociales.